Con más de cuatro millones de sirios desplazados por el conflicto, se está poniendo a prueba la capacidad de los países vecinos. En julio, la ayuda alimentaria para los refugiados sirios en Líbano y Jordania se redujo a la mitad por falta de fondos, dejando a una familia de refugiados en Líbano subsistiendo con el equivalente a 13,50 dólares por persona al mes. Y la situación pronto puede ser aún más grave.
Los rostros y las historias de los refugiados sirios con los que trabajé en Jordania siguen tan presentes en mi mente como si los hubiera conocido ayer.
Con financiación de la Coalición Judía para los Refugiados Sirios en Jordania, la experta de HIAS en leyes y políticas de inmigración y refugiados, Elissa Mittman, viajó a Jordania este mes de octubre para comenzar a identificar a los refugiados sirios vulnerables que necesitan urgentemente un reasentamiento. Su informe revela un camino muy difícil por delante para los refugiados que permanezcan en el país en un futuro indefinido, así como para aquellos que necesiten encontrar refugio en un tercer país como Estados Unidos.